Mostrando entradas con la etiqueta Hoya de H.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hoya de H.. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de noviembre de 2016

RASAL


Tanto esta iglesia de Rasal como la siguiente de Sescún están enclavadas en la Hoya de Huesca.

La solitaria ermita de San Juan Bautista en el término de Rasal, en la Hoya de Huesca, se encuentra alejada a algo más de un km. de la población.
Alejada del núcleo de iglesias del Álto Gállego, fue edificada también en fechas próximas a ellas, es decir tras mediados del siglo XI, y que en origen debió ser la parroquial de una aldea desaparecida


Semejante a las anteriores iglesias, esta ermita posee el representativo ábside larredense, con cinco arcos ciegos lombardos que apean en lesenas sobre podio, y por encima el consabido friso de baquetones.


Detalle de la parte superior del ábside, con hueco aspillerado en el centro de una ventana de doble derrama, y sobre los arcos la usual moldura tórica que sustenta el friso de baquetones verticales, y sobre él unas lajas de piedra que conforma la cornisa.


Al interior, la cabecera muestra su ábside con resto en mal estado de pintura mural con el motivo de Cristo rodeado por el tetramorfos.


Dentro de la representación del Tetramorfos se aprecia en la imagen la figura del león de San Marcos evangelista.

SESCÚN


En la Hoya de Huesca, lejos de cualquier población y en medio de un abrupto territorio, se asienta en un paraje arbolado la Ermita de Nª Sª de Sescún, en el término municipal de Santa Eulalia la Mayor.


Incluso en un tan aislado rincón y apartado del círculo larredense llegó la impronta de construir con ese estilo esta pequeña ermita, el ejemplar más meridional de las iglesias del Serrablo. 
Esta ermita fue la parroquial de la aldea de Sescún, que se despobló muy antiguamente.


Del templo original conserva el usual ábside semicircular con arquería ciega y friso de baquetones superior con un hueco de ventana abierto con posterioridad.


Vista de la cabecera, levantada sobre podido, con siete arquillos ciegos sostenidos por lesenas sobre los que se desarrolla el friso de baquetones verticales.


Se aprecia que en este caso los arcos descansan en las lesenas de forma individual, y los baquetones del friso no están delimitados por moldura tórica alguna.


Vista de la nave, con el ábside al fondo y a la derecha de la imagen restos del hueco para campanas de la ermita, de posterior realización.