martes, 1 de noviembre de 2016

OLIVÁN


La parroquial de San Martín de Oliván debió ser construida originalmente también a mediados del siglo XI, pero fue reformada en el XVI.
Esa modificación supuso para la torre la modificación de sus originales ventanitas dobles de tipo larredense por los actuales vanos de medio punto adecuados como hueco para campanas.
 


Sin embargo si conserva su original ábside semicircular larredense sobre basamento inferior.


En este caso, cuenta con siete arcuaciones ciegas lombardas que apoyan sobre lesenas, abiéndose en la central y en cada lateral un ventanal.
Y sobre ellas una moldura tórica donde descansan los baquetones de su friso larredense, con dos hiladas escalonadas sobre él formando la cornisa.


En su interior también hubo reformas en el XVI, con el añadido de una nave menor en el sur con ábside plano.
La nave original o principal se remata con ábside semicilíndrico y cuenta con dos cortos tramos presbiteriales.
 

ORDOVÉS


La iglesia de San Martín de Ordovés se sitúa sobre un cerrete próximo a su caserío, y tiene el infrecuente acceso a su interior en el muro norte.


La torre-campanario adosada al muro norte es de factura posterior.


Vista de la cabecera, torre y nave.  


El ábside presenta como única decoración el friso de baquetones verticales, realizado en este caso con piedra toba.
Cuenta además con un pequeño ventano aspillerado.
 


Interior rematado con profundo ábside semicilíndrico precedido de corto presbiterio.
Hay que señalar que los muros de la nave estaban decorados con pinturas góticas relacionadas con los pecados capitales que actualmente se conservan en el Mº Dioc. de Jaca.

SABIÑÁNIGO (Sª Mª de GAVÍN)


En el Parque Municipal de Sabiñánigo se encuentran las ruinas del ábside de la antigua parroquial de SªMª de Gavín, que fue casi destrozada a causa de los combates que se produjeron en la zona durante la guerra civil en el otoño de 1.937.
En los años setenta del siglo XX, la asociación Amigos de Serrablo recuperó los restos de dicho ábside y volvió a reconstruirlos en este parque.
Cuenta con siete arcos ciegos lombardos apoyados en lesenas que a su vez apean sobre una moldura tórica con podio bajo ella.
 


Y sobre la arquería ciega se desarrolla el friso de baquetones verticales entre otra moldura tórica inferior y dos hiladas escalonadas que soportan la cornisa.


En el arco central se abría un ventanal aspillerado.

SATUÉ


En lo alto de la población de Satué se eleva su iglesia parroquial de San Andrés, igualmente construida a mediados del s. XI, aunque la torre campanario es posterior a la época medieval.


A este templo se le considera uno de los más puros del conjunto larredense junto con la de San Pedro de Lárrede.




El peraltado ábside está formado por cinco arcuaciones ciegas apeadas en lesenas con una ventanita aspillerada central cuyo arco semeja uno de herradura, y sobre ellas la moldura tórica que sustenta el consiguiente friso de baquetones verticales, y encima dos hiladas escalonadas formando una cornisa.


La portada sur de entrada a la iglesia es la original, con doble arco de medio punto sin impostas ni decoración alguna.

SUSÍN


 
La parroquial de Santa Eulalia en Susín, es un edificio levantado en el último tercio del siglo XI, aunque sufrió una profunda remodelación en el XVIII.


 
La zona de la cabecera es la única conservada del edificio románico ya que en el XVIII la reestructuración que se llevó a cabo reorientó el templo, redecoró su interior y erigió una torre sobre el presbiterio.


Su ábside, alzado sobre podio, está formado por cinco arcos ciegos lombardos apoyados en lesenas con un vano aspillerado en el centro con arquito de medio punto.
Sobre la arcatura el representativo friso de baquetones.


Desde el sur observamos el ábside con su arcatura y friso así como el presbiterio sur donde se abre una armoniosa ventana.


Esta ventana con doble arco de herradura y rehundida en el muro del presbiterio se ha convertido en la imagen emblemática de la arquitectura del Serrablo.



Tras la reorientación del XVIII se construyó este muro con tres vanos que esconde el primitivo ábside y hoy corresponde a los pies de la iglesia.
En el año 1.966 se hallaron unas pinturas al fresco del primer cuarto del s. XII en dicho ábside y se trasladaron a lienzo al Museo Diocesano de Jaca.
 


Esta es una de las 2 escenas descubiertas, popularmente conocidas como los "Llorantes" o "Llorones de Susín" que debieron formar parte de la representación de un Calvario.
 
 

BANAGUÁS

Esta iglesia de Banaguás, que se encuentra en La Jacetania es la primera descrita de las 7 que se encuentran ubicadas fuera de la comarca del Álto Gállego.

La parroquial de San Juan Bautista de Banaguás se edificó también en el siglo XI, aunque en el XVIII fue casi totalmente reformada, pero conservó su original ábside medieval similar a los que se realizaron en el románico del Gállego.


El ábside original conservado de esta iglesia de la Jacetania sigue el mismo estilo de los anteriores templos citados, con sus arquillos lombardos y su friso de baquetones.
En el centro del tambor absidal se abre una ventana con arco de medio punto dovelado con una chambrana.
 


Detalle de los arcos ciegos lombardos que apena tan solo en dos lesenas, discurriendo por encima el friso de baquetones verticales.

LARROSA DE GARCIPOLLERA


En medio de un bosque se encuentran las ruinas del pueblo deshabitado de Larrosa de Garcipollera, en La Jacetania.


Su iglesia románica de San Bartolomé conserva todavía parte de su entramado, que debió realizarse algo más tarde que las originales del Gállego. 


Está formado el templo por nave única con torre adosada y el clásico ábside de tipo larredense.


El ábside cuenta con la arquería ciega lombarda, sin lesenas, con ventana de arco de medio punto en el centro junto con otro sin arco en el sur y a inferior nivel, así como su friso de baquetones superior.



Aunque le falta la techumbre a la nave, puede observarse el interior de su cabecera con su ábside rematado en bóveda de cuarto de esfera y su presbiterio.