lunes, 30 de noviembre de 2020

FORMIGAL


Esta iglesia del siglo XI que encontramos en Formigal fue trasladada en los años setenta 
del siglo pasado desde su primitiva ubicación en el sobre puerto de Biescas hasta su 
actual emplazamiento.
Se trata de la iglesia de San Úrbez, parroquial del desaparecido pueblo de Basarán.
De su original forma solo conservamos la cabecera (sus dos ábsides). Durante su restauración se trató de ofrecer una cierta semejanza con los otros edificios religiosos 
de su entorno.
Así tenemos por ejemplo, que en la realización de la torre actual  se reprodujeron las 
formas y decoración de la de San Pedro de Lárrede.




Cada uno de los dos ábsides serrableses poseen cinco arcadas ciegas lombardas que descansan sobre lesenas que a su vez apoyan en un zócalo. En el centro de ellos se abre una ventana aspillerada.
Sobre las arcadas se desarrolla el característico friso de baquetones verticales.




Pila románica que encontramos al exterior de la iglesia, si bien hay otra en el interior que posee decoración en sus caras externas de crismones y cruces.



Puerta de entrada actual que semeja a la larredense.





Ésta es la tercera de las torres que también presentan un friso de baquetones, aunque ya hemos comentado que esta obra se realizó durante su instalación en Formigal, replicando la existente en Lárrede.





Detalle de la parte superior del campanario a imitación de la de Lárrede, con sus ventanas con arco de herradura y su friso de baquetones verticales.




miércoles, 2 de noviembre de 2016


H U E S C A

IGLESIAS DEL SERRABLO DECORADAS CON FRISOS DE BAQUETONES

 

 

Se trata de un conjunto formado por un total de 18 iglesias oscenses edificadas en el entorno de la cuenca alta del río Gállego, que forman parte del grupo de iglesias "serrablesas" medievales que presentan unas características particulares en este territorio de la comarca del Alto Gállego en la provincia de Huesca, aunque algunas de ellas se encuentran fuera de la propia subárea del Serrablo. 
Las que se muestran en este blog corresponden solo a esas iglesias que poseen una similar característica decorativa en sus ábsides, ya que cuentan casi todas ellas con un toque diferencial en su cabecera, bajo la cornisa, que corresponde a una decoración de friso de baquetones en posición vertical que no se repite en el resto del territorio aragonés, y cuyo arquetipo parece proceder de la de San Pedro de Lárrede. Bajo dicho friso absidal, el registro inferior del mismo se ordena mediante arcos ciegos que apean normalmente sobre lesenas. En tres de estos edificios, la citada decoración de baquetones también se despliega por lo alto de sus torres, sobre el cuerpo de campanas.
La datación cronológica de estas iglesias hay que situarla entre los siglos X y XI, siendo consideradas por algunos como ejemplos Mozárabes edificados en el siglo X (esta zona conservó su mozarabismo en el medievo) , y por otros como templos de un primer románico del siglo XI. En sus comienzos, estas iglesias románicas fueron realizadas por un grupo de maestros constructores a los que se les denomina " círculo o cuadrilla larredense", reproduciéndose esta impronta de frisos de baquetones en los edificios construidos con posterioridad.
Si bien del total de los 18 edificios que forman este endemismo artístico hay 11 de ellos que se encuentran situados en la comarca del Alto Gállego, hay también otros 3 de ellos que se encuentran en la Jacetania, así como 2 en la Hoya de Huesca, 1 en el Sobrarbe y otro en el Somontano de Barbastro.

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LÁRREDE


Esta iglesia parroquial de San Pedro de Lárrede es el prototipo de las iglesias románicas del Gállego, datando su construcción a mediados del s. XI.


 Posee el edificio una nave única con dos capillas laterales, una a cada lado, así como una esbelta torre.


 La cabecera muestra la fisonomía propia de las iglesias serrablenses, cuyo ábside semicircular se decora con un característico friso de baquetones similar en los 18 edificios estudiados.



 En esta imagen puede observarse el ábside semicircular recorrido por arcos murales adosados de tipo lombardo (en este caso siete) apeados en lesenas y coronados por el representativo friso de baquetones verticales.



 Destaca en el paisaje la alta torre-campanario, que cuenta en cada uno de sus lados con un ventanal de tres vanos.
El historiador medievalista y sacerdote Antonio Durán Gudiol apunta a una probable relación entre este tipo de torres y las torres-minarete islámicas, y concretamente en este caso con el posible antecedente de ella en la mezquita siria de  El-Omaria en Bosra.


 La torre queda cubierta con un tejado a dos aguas sobre una bóveda esquifada, y posee ventanales rehundidos formados por ventanas ajimezadas. 


 Cada vano de ventanas está formado por cuatro columnas creadas mediante rodajas cilíndricas de piedras, propias de este círculo larredense, sobre las que descansan tres arcos de herradura.


A los pies de la nave de la iglesia, en su parte elevada, se abre una ventana rehundida formada por dos vanos separados por una columna, terminando los mismos en su espacio superior por un arco de herradura a cada lado.


 En la fachada sur se abre la puerta de acceso a la iglesia, y en su parte superior cuatro rehundidos vanos con tres aspilleradas ventanas y una cuarta más próxima a la cabecera geminada.




Esta ventana, enmarcada por un doble alfiz rehundido, está formada por un arco dovelado de medio punto que contiene en su interior dos vanos rematados con arcos de herradura.



 La puerta de entrada se encuentra igualmente rehundida en un doble alfiz y está formada por un adovelado arco de medio punto que descansa sobre unas impostas biseladas que ofrecen el aspecto de una falsa herradura. Sobre la clave del arco quedan restos de pintura de un crismón.


 El interior está formado por una única nave, con dos capillas laterales que crean un falso crucero. La nave consta de cilindro absidal, presbiterio y bóveda de medio cañón con arcos fajones que apean sobre columnas.


 Entrada a una de las capillas laterales cuyo acceso se realiza a través de otro arco de medio punto de falsa herradura.

martes, 1 de noviembre de 2016

SAN JUAN DE BUSA


La solitaria iglesia de San Juán Bautista de Busa en medio de un prado, se encuentra en el municipio de Biescas, en la comarca del Alto Gállego, y debe ser el único resto de una desaparecida población.



También es una obra del siglo XI, pero en este caso no cuenta con una torre, tal y como tienen las otras iglesias serrablesas.
De todas estas iglesias serrablesas, tanto ésta como la anteriormente mostrada de Lárrede conservan su aspecto primitivo original realizado en dicho siglo XI, si bien la planta de esta de Busa es la más común en éste círculo larredense.


En esta imagen se aprecia a la derecha de la puerta de entrada un rehundido espacio que marca la separación entre el presbiterio y la nave, así como la original forma que tiene el cierre superior del tambor absidal, creado de esta forma para poder cubrir el edificio con un tejado a dos aguas. 



Desde el este comprobamos el clásico ábside larredense y la solución en forma de quilla para cubrición del tejado, si bien en su planteamiento inicial el ábside estuvo dotado de bóveda de cuarto de esfera así como una proyectada bóveda de cañón de la nave que se modificó ante un posible derrumbe de la misma.

El ábside está formado por cinco arcadas ciegas lombardas que reposan sobre lesenas, con un ventanal aspillerado en el centro, coronándose en su parte superior con el característico friso de baquetones verticales desarrollados entre dos molduras tóricas.





En la fachada de poniente se muestra el mozarabismo del edificio mediante la ventana abierta en su parte superior.






Esta ajimezada ventana rehundida de tres vanos está compuesta a base de dos fustes cilíndricos y tres arquitos de herradura.







La puerta de entrada a la iglesia consta de un rehundido alfiz que enmarca dos arquivoltas: la exterior con arco de medio punto adornado con relieve y la interior con arco que reposa sobre unas biseladas y salientes impostas que conforman un falso arco de herradura. 



El bajorrelieve del arco exterior se adorna con elementos de apariencia vegetal como de palmetas festoneadas, aunque hay también otras opiniones como la de un autor que considera que se trata de una inscripción en caracteres cúficos en la que se cita: la ilaha illa Allah :No hay (otro) dios que Dios. 



Interior de la iglesia en la que se aprecia en los muros las columnas para soporte de los arcos fajones de la proyectada bóveda de medio cañón así como su techo de madera.


Ventana del hastial de la iglesia desde el interior.

GAVÍN


Fuera de la población, ante unos prados y rodeada de bosques se encuentra la ermita de San Bartolomé de Gavín, posible único resto de alguna desaparecida población existente en este lugar.


La parte más antigua del edificio es su torre (en su parte inferior) y parte del muro sur, de mediados del S. XI.
En este caso su cabecera es plana, y es en la torre donde muestra su decoración de friso de baquetones.

 


Vista de la ermita desde el noroeste.


Desde el oeste vista del hastial de la nave con ventana ajimezada y al fondo la torre.


La original torre, de planta cuadrada, se alza sobre un basamento ataludado, abriéndose en el lienzo sur de su primer cuerpo un estrecho ventanal, y en el cuerpo superior cuatro vanos, separando ambos espacios una decoración con motivos únicos a base de rosetones.


Este pequeño aspillerado ventanal abierto a media altura del lienzo sur tiene un arco de herradura que apoya sobre una laja.
En el lado este se abre otra aspillera, pero sin este remate superior.


Otra particularidad que tiene la torre es esta decoración de paños de rosetas que separa sus cuerpos.  
Se extiende esta ornamentación entre dos molduras horizontales que enmarcan otras molduras cuadrangulares que contienen una decoración de rosetones a base de dovelas formando unos círculos.



El cuerpo superior cuenta en cada uno de sus cuatro lados con ventanales de tres vanos compuestos por columnas de rodajas de piedras, rematados en su parte superior con arcos de herradura.


Y aunque en San Bartolomé no hay friso de baquetones en su cabecera plana, sí lo encontramos sobre cada uno de los ventanales de la torre.
Vemos también la bóveda del remate de la torre.


En el hastial de poniente de la nave se encuentra este vano geminado, con la columna de rodajas de piedra, y dos arcos de medio punto que con su unión a las impostas crean unos arcos de falsa herradura.


Vista del interior de la nave.


En la imagen se aprecia tanto la puerta de entrada a la iglesia, la ventana ajimezada a los pies de la nave, y en primer plano una puerta de entrada al interior de la torre.


Puerta de acceso a la torre, que cuenta al interior con otro arco de herradura que forma un zaguán correspondiente al espesor del muro de la torre.


Arco de herradura desde el interior de la torre que ocupa el espesor de la base del muro.


Vista del interior de la torre desde su base que cierra en su parte superior con una falsa bóveda esquifada.

ISÚN DE BASA



La iglesia de Santa María de Isún de Basa es un templo edificado también a mediados del s. XI en su cabecera, mientras que la nave y la torre son posteriores.
 


Cabecera de la iglesia vista desde el norte.


El ábside está formado por siete arcuaciones ciegas que apoyan en lesenas, con ventana aspillera en la central, y sobre ellas el correspondiente friso de baquetones verticales entre una moldura tórica bajo ellos y dos hiladas escalonadas en su parte superior que forman una especie de cornisa.


Sobre el medio punto de los dos ventanales en el muro sur de la iglesia se encuentra en cada uno de ellos un crismón. 


Crismón